Vuelta a Purmamarca
Me levante a las 6 am y el dia estaba re choto, asi que segui durmiendo. A las 10 am decido salir de la bolsa con un dia completamente nublado, en el momento en que salgo de la bolsa, una vieja puneña atina a entrar en la iglesi, me dice HOLAaaaa a a a….. mientras sale disparando con un cagazo bárbaro.
La mañana esta muy nublada y tenia viento en contra hacia SAC, el cerro chani ya no se veia y a lo lejos las nubes bajas pasaban a gran velocidad y para colmo de males los locales pronosticaban lluvia.
Entonces entro en la diyuntiva: a) hacer los 90 km hacia SAC con poca agua y comida o b) desandar el camino hacia purmamarca.
Me decidi mientras tomaba un tecito con galletitas en la puerta de la iglesia. COmo la posibilidad de quedarme atrapado en una tormenta con poca agua y comida no fue muy tentadora decidi volver a purmamarca.
Hice 1 hora dedo en 3 morros hacia SAC pero nadie paró asi que decidi ir a conocer las salinas grandes. Hice los 8 km hacia la RN52 y luego unos 7 km mas hacia las salinas. Como un cavernicola dunga dunga me meti a andar con la bici sobre la sal (mala idea: ahora tengo que lavarla por que esta llena de sal). Andar sobre la sal es como andar sobre el pavimento, al avanzar se escucha como se rompe la fina capa de sal superficial. HabÃa unos franchutes con los que charlé un rato y me sacaron una foto como si fuera un atractivo turÃstico. Luego llegaron unos colombianos que estaban haciendo colombia-Ushuai- colombia (iban volviendo) en una moto enorme - Suzuki, V-storm-. De ahi volvi a la rotonda de las rutas 52 y 40 e hice dedo como 1.5 h. Para entretenerme agarré una lagartija que habÃa dando vuelta sin que esta corte la cola.
Me levanto una camioneta destartaladÃsima que llevaba: 5 personas adelante, y atrás: 2 flacos, 2 motos y 1500 kg de sal y a mi con todos los bártulos. El conductor era un minero que extraÃa sal de las piletas de las minas, y la envasaba para consumo humano, en jujuy le compraban 15 kg de sal por 3,5$, eso quiere decir qeu el tipo extraia la sal, la envasaba y la llevaba a jujuy por 350$. La camioneta iba a 20 km/h y casa 1 km paraba a agregarle 1/2 litro de agua (sin exagerar!) por lo que el viaje desde la R40 hasta el abra tardó una eternidad. Me dejaron en la parte mas alta y me largue en franca bajada hacia purmamarca (que habÃa subido ayer!) a toda velocidad.
En el camino paré en una puerta hecha en el medio de la montaña, ahi habÃa un matrimonio (Daniel y liliana, como mis viejos) y me quedé hablando como 1 hora. Daniel, dueño de varias radios de la red magic (www.fmmagic.com.ar) dedica gran parte de su tiempo a viajar y andaba con ganas de hacer toda la ruta 40 en un jeep willy, asi que estuvimos hablando un largo rato y luego continué la bajada.
Desde el abra a purmamarca hubo 34 km a un promedio de 50 km/h con una velocidad maxima de 62.4 km/h.
Lo primero que hice en purmamarca fue comprar una lays que hacia rato que tenÃa ganas de comer y luego fui al camping donde habÃa estado (7 colores).
Al llegar al camping una grata sorpresa! me encontré con Fernando y De los ángeles, los motoqueros (Honda, Nigthawk 250 cc) que habÃa conocido en el hostal de La quiaca. Charlamos largo y tendido y con otra pareja Manuel y Marina decidimos hacer un asado.
Manuel y marina son unos rosarinos que compraron una moto en salta (Guerrero GXR 200, por 6000$) y se mandaron a recorrer el norte.
El asado estuvo perfecto y con Manuel y marina nos quedamos charlando hasta las 4 am y luego a dormir.
Un dato curioso, si sumamos el nombre de las dos chicas obtengo el de mi hermana, marina de los angeles.
February 27th, 2008 at 12:49 pm
Tute, si sabremos que grato es ver la bajada cuando estas llegando al pico de la subida, y andar en bici a 70km/h tratando de no matarte, creo que es comparable a andar a 130km/h en un escarabajo re puesto (cuarta a fondoooo)!!!
Loco abrazos desde aca y segui disfrutando este viaje, son cosas que no se repiten nunca.
March 1st, 2008 at 12:22 pm
Negro: si sabras de andar en 4ta a fondo en un escarabajo!!! Ahora aumente la maxima a 79.5 km/h! Esta en el relato de la bajada de la cuesta del obispo.